sábado, 26 de marzo de 2016

"Sólo el Dios sufriente puede ayudarnos."





"Dios, clavado en la cruz, permite que lo echen del mundo.
 Dios es impotente y débil en el mundo, y sólo así está Dios con nosotros y nos ayuda.
Mateo 8,17 indica claramente que Cristo no nos ayuda por su omnipotencia,
sino por su debilidad y sus sufrimientos...
Sólo el Dios sufriente puede ayudarnos...
Esto es lo opuesto de todo aquello que el hombre religioso espera de Dios.
El hombre está llamado a sufrir con Dios
el sufrimiento que el mundo sin Dios inflige a Dios."


Dietrich Bonhoeffer, Resistencia y sumisión.

Que la paz del Cristo crucificado y resucitado para nuestra salvación, sea con todos Uds. ahora y siempre.


Alberto

jueves, 31 de diciembre de 2015

Teología de la debilidad


“Una teología de la debilidad es una teología de la autorización divina. No es una teología para personas sin carácter, sino una teología para hombres y mujeres que afirman el poder del amor que los libera del miedo y los capacita para poner su luz en las lámparas y llevar a cabo el trabajo del reino.
Sí, somos pobres, mansos, lloramos, tenemos hambre y sed de justicia, somos misericordiosos, limpios de corazón, buscamos la paz y nos vemos siempre perseguidos por un mundo hostil. Pero no carecemos de personalidad, no somos felpudos. El reino de los cielos es nuestro, la tierra es nuestra herencia. Recibimos consuelo, nos hartamos, sentimos la misericordia, se nos reconoce como hijos de Dios y…vemos a Dios. Eso es poder, el auténtico poder, el poder que viene de lo alto.” (Senderos de vida y del Espíritu, p. 35).
Estas palabras del místico cristiano Henri Nouwen sirven como cierre del año 2015 y la apertura del nuevo año 2016. Los cristianos trabajamos para expandir el reino de los cielos en la tierra. Debemos saber y reconocer que somos débiles. Desarrollar una teología de la debilidad implica ese reconocimiento y, a la vez, la confianza plena en que todo el poder para predicar y expandir ese reino viene de Dios. Admitamos nuestra pobreza, nuestra hambre y sed de justicia, busquemos un corazón limpio, trabajemos por la paz sabiendo que todo el poder que necesitamos para vivir el nuevo año agradando a Dios, viene de Él y sólo de Él. A su nombre: ¡GLORIA ahora y siempre!
Que en este nuevo año el Dios de toda gracia te sorprenda día a día con nuevas bendiciones. 

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La gracia y el derecho según Jacques Ellul



"... la revelación del amor, que tiende a establecer una relación de amor (y sólo esto) entre los hombres, que tiende a lograr que todo descanse sobre la gracia, que tiende a dar a los hombres el modelo de relaciones exclusivamente gratuitas, es verdaderamente lo contrario del derecho donde todo se mide en 'debe y haber' (lo contrario de la gracia) y en 'deber' (lo contrario del amor).
Mientras y en cuanto no estemos aún en el reino de Dios, no cabe esperar el alumbramiento de esta relación pura del amor y la gratuidad, de esta relación perfectamente transparente. Por tanto, el derecho subsiste inevitablemente. Pero el reconocimiento que a esta subsistencia le confiamos debería ser el de la simple utilidad (porque nada mejor podemos hacer) y del mal necesario (¡que sigue siendo un mal!)."

Jacques Ellul, La subversión del cristianismo, Buenos Aires. Carlos Lohlé, 1990, p. 133.
Ellul, jurista, filósofo, sociólogo, teólogo nacido en Burdeos en 1912. Fue miembro del Consejo Nacional de la Iglesia Reformada de Francia. Pensador de rara profundidad, rara, digo, en el sentido de ser poco habitual. Profundo, crítico, hace pensar. La página citada corresponde al capítulo V, titulado: "La influencia del Islam" donde el pensador reformado se anima a analizar la fuerte influencia de esa religión en todo el mundo y afirma que muchas de las prácticas de la Iglesia cristiana en la historia, tales como la guerra santa, han sido resultado de esa influencia. Menciona, como ejemplo concreto, las cruzadas como intento bélico por recuperar los lugares santos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

El poder tecnológico: desafío para la Iglesia




“La Iglesia durante la mayor parte de su historia ha especulado con la debilidad del hombre. Dios ha sido proclamado tradicionalmente como ‘Aquel que llenaba los huecos’ de la debilidad humana. Las limitaciones del hombre eran los puntos de partida de la predicación religiosa.
Hoy en día la Iglesia debe hablar en términos del poderío humano en una forma que nunca lo ha hecho antes. El precepto de ‘dominar la tierra y sojuzgarla’ ha alcanzado un nuevo significado para el hombre de la era tecnológica.
Esto puede parecer a primera vista una amenaza a la proclamación de la Iglesia, pero también se lo puede ver como una grande y nueva oportunidad. Pues como se puede ver a Dios (como lo es en el mensaje bíblico) como el centro y fundamento de la existencia, más que como el Dios que se define al sobrepasar las limitaciones del hombre, el mensaje de la Iglesia tiene grandes posibilidades de ejercer una seria influencia en la dirección del desarrollo tecnológico. Dios no está con nosotros solamente para sostenernos en nuestras debilidades. Está con nosotros también para darnos guía y dirección en nuestra fortaleza.”
Hubert F. Beck, La era tecnológica

Resulta interesante y sumamente actual esta reflexión del teólogo americano Hubert F. Beck sobre los desafíos que la tecnología –entendida como ciencia aplicada a la producción de bienes de consumo plantea a la Iglesia y su mensaje. Beck admite que durante siglos, la Iglesia ha hablado de la debilidad del hombre. Pero en la actualidad, dado el poderío que ha alcanzado la ciencia y la tecnología, esa realidad plantea un nuevo desafío: hablar del poderío humano. Me hace recordar al pensamiento de Dietrich Bonhoeffer, cuando –en cartas de la prisión, afirmaba que el hombre había llegado la “mayoría de edad” –lenguaje que remite al pensamiento de Kant- y, por lo tanto, había que dar el Evangelio apuntando al lado fuerte del ser humano y no tanto a su debilidad. En suma: el tema del poder tecnológico constituye un nuevo desafío para el mensaje de la Iglesia cristiana hoy.

Imagen: tapa del libro de Beck, del ejemplar ya ajado por su uso, que tengo en mi biblioteca, y que me desafíó a pensar en un tema tan importante pero tan poco frecuentado por los cristianos.

sábado, 4 de abril de 2015

RESUCITADO AL TERCER DÍA - Wolfhart Pannenberg






"En la resurrección de Jesús se trata históricamente de un suceso, del cual ha partido la historia del cristianismo. En particular, el acontecimiento pascual constituye el punto de partida de la historia de la fe en Cristo. Y este punto de partida es al mismo tiempo el fundamento objetivo permanente de esta fe y de su confesión. En este caso, origen histórico y fundamento objetivo son una y la misma cosa. (...)
Sólo a partir de la resurrección de Jesús puede hablarse con fundamento de una encarnación de Dios en su persona. La doctrina de la encarnación desarrolla solamente lo que la resurrección de Jesús significa retroactivamente para la totalidad de su existencia y de su persona. Y, finalmente, sólo también a la luz de la resurrección de Jesús, su muerte adquiere el sentido de la reconciliación de la humanidad, reconciliación consumada vicariamente. Si Jesús no hubiera resucitado de la muerte, no podríamos atribuir ningún significado salvífico a su muerte, pues ésta podría significar simplemente el fracaso de su misión. (...)
En la resurrección de Jesús nos encontramos, pues, con el fundamento que sostiene a la fe cristiana. Si se demorona, cae por tierra todo lo que confiesa la fe cristiana."

Wolfhart Pannenberg, La fe de los apóstoles, Salamanca: Sígueme, 1975, p, 117-118
Con mucha emoción, transcribo estas palabras del gran teólogo luterano que el año pasado nos dejara físicamente. En cuanto a la resurrección de Jesús, Pannenberg era un firme creyente en ella como un hecho acaecido en la historia.
¡CRISTO HA RESUCITADO!  ¡ALELUYA!

viernes, 3 de abril de 2015

JESÚS OBRERO, CARPINTERO - por Alberto F. Roldán




Jesús obrero,
carpintero.
manos callosas 
que trabajan la madera.







La misma materia
sobre la cual un día
serías colgado
como subversivo
del orden político y religioso.
Jesús obrero,
solidario con los pobres,
los despreciados,
los marginados.
Jesús obrero,
que sabes sufrir
angustias y soledades;
que simpatizas con
el que gana el pan
con el sudor de su frente
y con aquel que ni siquiera
tiene el privilegio de ser explotado.
Jesús obrero, carpintero,
¡Ven a vivir entre nosotros,
en nuestras angustias
y en nuestros desvelos,
en nuestras carencias
y en nuestros sinsabores!
¡Ven! ¡Comparte tu propio cuerpo
entre nosotros!
Tú, carpintero,
obrero,
 pan de vida.

Alberto F. Roldán

Ramos Mejía, 31 de marzo de 2015    20 hs.
ILUSTRACIÓN por la enorme generosidad de: 

Laura Abate y Beto Fotti, directores de ARTE SANO