jueves, 7 de abril de 2011

Reinhold Niebuhr: teólogo del realismo cristiano



Reinhold Niebuhr fue uno de los pensadores americanos de mayor influencia dentro del campo teológico. Nació en la ciudad de Wright, Missouri, el 21 de junio de 1892, dos años antes que su hermano Helmult Richard Niebuhr, también un notable teólogo que dejara un legado importante para el pensamiento cristiano en obras como: Christ and Culture y The Social Sources of Denominationalism. El padre de ambos fue un inmigrante alemán que se desempeñó como pastor en una Iglesia luterana de habla alemana. Reinhold estudió en Elmhurst College y Eden Theological Seminary –escuelas luteranas– continuando estudios en la Divinity School de la Universidad de Yale.
Un momento importante de su vida ocurrió en 1915 cuando se hizo cargo del pastorado de la Iglesia Evangélica Bethel de Detroit, Michigan. Comenta Howard Patton que fue en Detroit donde Reinhold descubrió el verdadero costo de la industrialización: deshumanización de los obreros, tensiones nerviosas, desempleo sin compensación, cuerpos quebrados, condiciones inhumanas de las fábricas automotrices. (“Reinhold Niebuhr by Howard G. Patton, A Symposium by Five Women on the Seminary Campus). Como fruto de esa experiencia en Detroit, Reinhold escribió una de sus obras más notables: Moral Man in Immoral Society, de la cual hay una versión en castellano publicada en Buenos Aires por editorial siglo XX bajo el título El hombre moral en la sociedad inmoral (Buenos Aires, Editorial Siglo XX, 1966). Un análisis somero de esa obra puede verse en revista Teología y cultura, www.teologos.com.ar
La tesis de ese libro, por su densidad, claridad y propuesta, merece ser citada in extenso:
“La tesis a desarrollar en esta obra es la de que debe trazarse una aguda distinción entre la conducta social y moral de los individuos y las de los grupos sociales, nacionales, raciales y económicos; y que esta distinción justifica y hace necesarias normas políticas que una ética puramente individualista debe siempre encontrar embarazosas.” (p. 9 de la versión en castellano).
Lo caracterizó la teología de Reinhold Niebuhr –más allá de su reticencia a ser considerado “teólogo”– fue su realismo cristiano. En oposición al liberalismo teológico y a ortodoxia teológica, Reinhold propuso un “realismo cristiano” consistente por lo menos en dos aspectos: su rechazo al perfeccionismo cristiano, pues consideraba que el cristiano sigue siendo pecador pese a sus esfuerzos por superar esa limitación. Y, también, realismo en sentido de criticar la tendencia de los grupos sociales por mantener sus privilegios, situación que sólo se puede sortear mediante la apelación a la justicia y a normas políticas concretas. Por eso, apeló a que al agape cristiano se agregue la justicia social. (Op. Cit., p. 67). En imagen rotunda y realista, decía Niebuhr a modo de conclusión: “No podemos construir nuestras escaleras individuales al cielo, y dejar irredenta de sus excesos y corrupciones a la totalidad de la empresa humana.” (Ibid., p. 247). El mensaje de este moderno profeta cristiano –fallecido en 1971– todavía es vigente en un mundo signado por la injusticia que se practica tanto en ámbitos religiosos como seculares. Es, también, un llamado de atención para cristianos y cristianas que sostienen con un optimismo digno de mejor causa que “convertirse a Cristo” significa superar todos los problemas sociales que atraviesan la historia humana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario