miércoles, 17 de julio de 2013

Fue presentado en Bahía Blanca el libro: JOSÉ MIGUEZ BONINO: UNA TEOLOGÍA ENCARNADA

Por Aníbal Sicardi.
Bahía Blanca.
Las apasionantes y complicadas décadas del 60 y 70 del siglo pasado, fueron el marco histórico utilizado por el Dr. Alberto Roldán para contextualizar  las líneas directrices que desarrolla en su libro “José Míguez Bonino: Una Teología Encarnada” que se presentó como primicia en la Iglesia Metodista Central de Bahía Blanca el lunes 15 de julio.
La ubicación histórica resulta fundamental para entender las definiciones de Míguez Bonino y su proposición del evangelio “encarnado” en la vida humana. Roldán trajo a colación la ponencia del teólogo metodista en el II Encuentro de la Fraternidad Teológica Latinoamericana realizado en Lima  en diciembre de 1972, titulada “El Reino de Dios y la historia”.
“Su punto de partida fue una cuestión inquisitiva” comentó Roldán cuando Míguez Bonino afirma que “entender la presencia activa del reino en nuestra historia es que podamos adecuar a ella nuestro testimonio y acción, particularmente en esta hora concreta de América Latina en que nos ha sido dado profesar nuestra fe y servir”.
El Director de Posgrado del Instituto Teológico FIET apreció “que de esta manera el Reino se lo discierne y descubre no a partir de elucubraciones y planteos teóricos sino en la obediencia activa en pro de la justicia y la paz que el Reino trae” y que “lo decisivo radica en como cada uno de nosotros nos involucramos obedientemente en el aquí y ahora de nuestros pueblos”
El disertante especificó que esa ponencia “fue la más debatidas de todas”, afirmación que el auditorio comprendió cuando Roldan ilustró que en esa presentación  Míguez Bonino “hace su propia opción ideológica por el socialismo ya que el involucramiento social, político y económico demanda salir de una ´supuesta situación neutral o esquema abstracto´ e implica la toma de posición ideológica con todas las limitaciones y contradicciones que pudiera tener”
El autor del libro amplió la contextualización histórica  al informar que en esa época se encontraba con vigor el movimiento “Cristianos por el socialismo” y también el aspecto teológico en cuanto a la toma de posiciones, “en obediencia al Reino”, con sus limitaciones y aspectos controvertidos.
Por un lado se asoció en criticar el equívoco “de que se puede ser aséptico en la interpretación de la Biblia y que siempre hay posturas tomadas detrás cada posición” y que esa “fragilidad” en las decisiones se  encuentra en el centro mismo de “la encarnación”, “el Dios hecho humano mostrando su debilidad”. Concepto que décadas después expondría el filósofo italiano Gianni Vattimo a  partir del “vaciamiento de Dios” (kenosis) en Filipenses capítulo dos y desde el cual se atreve a desmitificar la moral, recrear el concepto de secularización y sorprender con la consigna  de “creer que se cree”
Resultó significativo que al mencionar las influencias de pensadores sobre Miguez Bonino, además de Karl Barth, Roldán mencionara a Paul Tillich, el de la relación fe y cultura, actualmente poco leído en facultades y seminarios teológicos, y al filósofo Paul Ricoeur.  
Sobre Ricoeur apuntó en dos cuestiones. Una de ellas en la metodología. Al preguntarse sobre “¿Qué rasgos principales tiene la teología de Míguez Bonino” sostuvo que “Es una teología reflexiva” comparando su estilo al de Ricoeur “cuya filosofía se caracteriza por la reflexión sobre diferentes corrientes” Así Míguez Bonino “profundiza e indaga sobre lo ya escrito, a los fines de recontextualizar el pensamiento teológico” siendo de esa forma una teología “interrogativa antes que asertiva”  abrevando “en los filósofos clásicos, como Platón y Aristóteles y en los máximos exponentes de la filosofía política como Maquiavelo, Hobbes, Marx y la escuela de Frankfurt”
En esa instancia el orador creyó conveniente esclarecer que la teología de Míguez Bonino “no es la que se conoce como sistemática con un tomo uno, un tomo dos sino que tiene otras formas de exposición”  
Roldán se introdujo en un tema para meditar y que surge desde su propia afirmación cuando sostuvo que “debemos romper con los moldes que heredamos desde la teología europea” por  lo que cabe preguntarse si en la exposición teológica no debemos abandonar esa proposición de la “sistemática” y apuntar en la metodología vivencial de Míguez Bonino que Roldán la asocia a la de Juan Luis Segundo. El relato, la crónica, la novela son géneros esenciales en el pensamiento latinoamericano y por medio del cual se redescubre al Dios Escondido, como lo demuestran los trabajos de Luis Rivera Pagán de Puerto Rico.  Sabido es que utilizar determinada metodología es entramparse en la lógica que impone ese sistema.
El otro aspecto de Míguez Bonino similar al de Paul Ricoeur es que al igual que el filósofo, del cual en este 2013 se celebran los cien años de su nacimiento,  “se proponen pensar y dialogar”.
“Paul Ricoeur. Los sentidos de una vida” es el título de una  biografía sobre el filósofo escrita por el profesor FrancoiseDosse, historiador y epistemólogo francés. Dosse explica que el título “Los sentidos de una vida” se fundamenta en que ”hay una pluralidad  de sentidos. Ricoeur es un filósofo del diálogo. Sus sentidos son de naturaleza diferente y muy plural…nunca hay un sentido monovalente, totalizador, totalitario, hay una especie de pluralidad de los seres”
Por su parte Roldán especifica que “El método y estilo con que Míguez  Bonino ha escrito su teología es utilizando fórmulas y avanzando proposiciones un tanto desprotegidas y cuestionables, destinadas más a invitar a un diálogo comprometido de articulaciones divergentes”
Roldán tuvo cuidado de mencionar la importancia de La Trinidad en el pensamiento de José Míguez Bonino, aspecto de poca o ninguna referencia  en quienes se preocupan por dar a conocer las posiciones del pastor metodista. El autor del libro “Una teología encarnada” rescata que Míguez Bonino coloca la Trinidad ”como criterio hermenéutico de una teología latinoamericana” es decir, subraya la misión desde la comprensión trinitaria.
 Resumió en tres aspectos lo que expresa el que fue el único observador protestante latinoamericano en Vaticano II. ”La Trinidad como la expresión de lo que la Escritura revela acerca de la historia de Dios con su pueblo; enfatiza que la prioridad de las personas de la trinidad es la comunión y que el Dios trino es el que actúa siempre en el mundo concertadamente como Padre, Hijo y Espíritu Santo”   

El libro “José Míguez Bonino: Una Teología Encarnada” tiene  como autores a Alberto F. Roldán y David A.Roldán. Fue publicado por SAGEPE Editores. Sandra Pedace estuvo a cargo de la edición y Diego Barletta es responsable de la Ilustración de la Portada que incluye una distinguida caricatura de José Míguez Bonino.+ (PE)

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